Entrevista en página web "Acción Matemática" dirigida a profesores que enseñan matemáticas

Profesor de estado, experto en la didáctica de la matemática e investigador. Dinko Mitrovich empezó su carrera como docente con una “marcada vocación por enseñar" y con la idea de “reencantar a los adolescentes con la matemática". Fue ahí cuando descubrió que los jóvenes arrastraban carencias desde la escuela básica. Por eso, se puso a trabajar con niños de primero y segundo básico y vio que tenían una manera de pensar más amplia que los estudiantes mayores.

Fue subdirector del centro de investigación Felix Klein de la Universidad de Santiago y trabajó durante años en el Mineduc con el programa de las 900 escuelas y otros proyectos. Además, se encarga de la tranferencia de una de las propuestas didácticas de Singapur en Chile y Colombia. Hoy día asesora escuelas y colegios con DIDACTIMAT para mejorar la educación en Chile

Mitrovich reflexiona y cuenta su visión de la educación matemática, el papel del colegio y la investigación y cómo esta llega a los docentes que se enfrentan día a día al aula.

¿Cuál crees que es el papel de la escuela en la educación?

Que los niños se desenvuelvan, que vayan a clase, que vayan creciendo como personas, que tengan valores, que se desarrollen cognitivamente: la escuela es la única que ofrece ese espacio. Por eso, la responsabilidad social de la escuela es tan importante en nuestra sociedad y, si no lo tiene claro -sin querer porque no se da cuenta-, le está cerrando la puerta a los niños. Entonces, se necesita apoyar a los colegios para abrir este tipo de reflexión. Además, los colegios tienen unas necesidades tremendas.

¿Y el de los profesores en la escuela?

La tarea de enseñar a una comunidad de cierta edad, de una localidad y en determinadas condiciones es muy compleja. Tú como profesor tienes que desarrollar a los niños como personas, emocionalmente e intelectualmente, y ese es un trabajo enorme.

Además, estás con muchas dudas y, por eso, existe la necesidad de trabajar con otros. No puedes trabajar solo como profesor, necesitas tener un equipo para compartir lo que está pasando: qué caminos tomar, qué piensan los demás y también tienes que estar al tanto de las decisiones que se han tomado como comunidad para continuar.

¿Cómo es la enseñanza de la matemática escolar?

La matemática se considera como un conocimiento básico. Pero, por otro lado, se acepta equivocadamente la idea de que no es posible que todos adquieran este conocimiento. Y eso tiene consecuencias cuando se quiere conseguir una población preparada y con pontencialidades para desarrollarse en cualquier ámbito.

Por otro lado, todos están conscientes de que los colegios no logran los niveles aprendizaje deseados dentro de las expectativas que ellos mismos se fijan. Y los padres también tienen esta problemática: de ver que sus niños no disfrutan, que no están preparados en matemática. Entonces es un problema real y se traduce en el aprendizaje de alguna temática en particular: que los niños no saben dividir o que no saben resolver problemas, por ejemplo.

¿Cómo es la situación del profesor frente a las investigaciones e innovaciones sobre enseñanza?

Teniendo un trabajo práctico necesitas una investigación, es indispensable, porque te orienta. La investigación puede nutrir fuertemente la enseñanza de la matemática. Pero hay un problema en cómo ese conocimiento, que se está desarrollando en varios centros a lo largo del país o internacionalmente, llega a los profesores.

El profesor es un profesional que tiene pésimas condiciones laborales y sin tiempo para estudiar. Pero, además, cuando pueden tomar cursos –una forma de acceder a ese conocimiento-, estos tampoco están a la altura de sus necesidades. Hay mucha insatisfacción. Haces un curso y te empiezan a hablar de cosas de cosas elevadas o lejanas a tu problemática real, entonces hay un problema hacia los dos lados. Además, el profesor no tiene las condiciones para acceder a los canales (aunque uno pueda decir que está internet, pero no es tan simple).

¿Y cuál sería un buen canal para que los profesores pudieran conocer estas innovaciones que se producen en educación?

Las editoriales serían un canal muy natural. Deberían ser las que plasmaran las mejoras de las estrategias de la enseñanza, pero no las incorporan. En los textos de matemática te encuentras con errores didácticos o que ya se saben y se mantienen, o sea, que hay muy pocos avances.

En Chile tenemos un mercado editorial que es muy poderoso y que funciona con una lógica de marketing. Ellos se preguntan si van a vender, si le interesará al profesor y si se encontrará representado. Para vender el libro hacen encuestas como para cualquier otro producto: “A mí me gusta el libro que traiga planificaciones hechas", “ A mí que me traiga el instrumento de evaluación". Entonces la editorial dedica su esfuerzo a que tengan estas cosas. Pero el contenido, la articulación, los elementos didácticos, la profundización del conocimiento matemático no vende. Les interesa vender. Si se consigue que el niño aprenda, ese es otro cuento.